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El estado de la conservación en Chihuahua

En 1995 solamente había dos parques nacionales en el estado de Chihuahua con una superficie total de menos de 12 mil hectáreas. En 2010 hay cinco relativamente nuevas áreas naturales para protección de la flora y fauna (Tutuaca, Campo Verde, Cañón Santa Elena, Cerro Mohinora y Papigochic), además de la Reserva de la Biosfera Janos de 240 mil hectáreas. Sin embargo, la mayoría de estas áreas carecen de planes de manejo, participación local e inversión consciente en la conservación.

A pesar del éxito nacional e internacional en el desarrollo turístico basado en la conservación, el gobierno estatal de Chihuahua ha sido un gran obstáculo para el establecimiento, promoción y mejoramiento de un área natural protegida en la Sierra Tarahumara. De hecho, los municipios y comunidades locales han mostrado más interés en establecer áreas protegidas en la Sierra que el gobierno estatal.

La Sierra Tarahumara es la región con más biodiversidad y las vistas más espectaculares en toda la entidad, tiene grandes extensiones de barrancas que se han conservado en un estado natural por su topografía, hay enormes áreas con espectacularidad belleza sin valor minero o forestal pero rico en biodiversidad y cultura indígena. Es una región prioritaria para la conservación, reconocida mundialmente por el IUCN y nacionalmente por CONABIO y CONANP, y es la atracción turística más importante en el Estado; los mapas de Chihuahua demarcan un Parque Nacional Barrancas de Cobre, pero en la realidad aún no existe tal decreto.

El gobierno estatal se había opuesto agresivamente al establecimiento de una reserva de la Biosfera en la Sierra Tarahumara que incluye las Barrancas de Cobre, Batopilas, y Sinforosa. La Secretaría de Turismo, la industria minera, la industria forestal e indigenistas radicales, todos se opusieron agresivamente al establecimiento de una reserva en las barrancas en 2006 aunque:

1. Nueve presidentes municipales y 150 gobernadores indígenas (condicionado en garantías de respeto para los derechos indígenas) firmaron cartas de anuencia a favor de la propuesta de la reserva.

2. CONANP acordó un reglamento hacia una propuesta para industria minera.

3. CONANP acordó no intervenir en los planes de desarrollo forestal en los ejidos (el concepto de la reserva de la Biosfera, puede respetar la explotación legal de bosque, reconocer áreas protegidas naturalmente en las barrancas y apoyar comunidades que quieren proteger o restaurar el bosque natural – todo localmente determinado por consenso previamente informado de los pueblos indígenas y de los ejidos).

4. CONANP acordó respetar el territorio indígena, el uso y costumbre tradicional de manejo de flora y fauna en todas las áreas de la reserva.

5. No había ninguna violación de derechos indígenas en la propuesta o el proceso de planeación y zonificación de la reserva propuesta dado un acuerdo previo con la CONANP para respetar los derechos indígenas.

Desde entonces, el Estado participó en un vergonzoso análisis para establecer una reserva más pequeña, de 60 mil hectáreas, afuera de la zona turística. La propuesta original de la CONANP y asociaciones civiles y pueblos indígenas involucrados eran de 2 millones de hectáreas, una escala comparable con el Parque Nacional del Gran Cañón, pero con un concepto de manejo biocultural, respetando los derechos indígenas.

Sin embargo, CONANP, y gracias al apoyo de organizaciones civiles en la región como Sierra Madre Alliance y Tierra Nativa A.C. (y luego WWF y varios otros) continuó operando en la región, y estableció una oficina regional en Creel en 2008. CONANP invierte millones de pesos cada año en la Sierra Tarahumara para proyectos comunitarios de conservación y desarrollo sustentable por medio de PROCODES; es la única región en el país donde CONANP ha establecido una oficina regional sin un decreto de ANP (Área Natural Protegida), porque las Barrancas son una de las prioridades importantes para la conservación de nivel mundial. También es la única región en el país sin un ANP establecido donde CONANP y PNUD (Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas) han autorizado fondos internacionales de GEF dedicados a proyectos comunitarios.

Cualquier proyecto para establecer una ANP en las Barrancas requiere liderazgo del gobierno estatal de Chihuahua para manejar obstáculos irracionales y/o co-invertir en consultas necesarias con las comunidades, ejidos y pueblos indígenas. Tal proyecto requiere colaboración entre CONANP, el Estado, asociaciones civiles, los municipios, los pueblos indígenas y grupos de interés en la región incluyendo los mineros y forestales.

Si lograra un proceso que garantice el respeto para los derechos indígenas, Chihuahua tendrá una de las Reservas de la Biosfera más importantes y más espectaculares en todo México, una atracción mundialmente reconocida para fomentar el crecimiento turístico en la región. Además, con atención y liderazgo estatal, Chihuahua podrá contar con un sistema de áreas naturales protegidas de calidad mundial, con lo cual conseguirían recursos federales y de organismos internacionales para el sostenimiento de las ANP, así como un nivel de reconocimiento importante, lo cual también trastocará positivamente la imagen del Estado.


Tierra Nativa US es un proyecto de Social Environmental Entrepreneurs, una asociación no lucrativa autorizado por el código IRS 501(C)3 en los E.U.A.
Tierra Nativa A.C. es una asociación civil no lucrativa en México

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